Un total de 257.750 personas rindieron la PAES Regular 2025, de las cuales 161.911 fueron seleccionadas para ingresar a la universidad, lo que representa un aumento de 2,3% respecto al año anterior. Si bien estas cifras constituyen una buena noticia para miles de estudiantes y sus familias, el proceso también deja a un grupo importante enfrentando un escenario distinto al esperado.

El lunes 19 de enero se publicaron los resultados del proceso de admisión universitaria 2026, en el que participaron 47 universidades, dos más que en 2025. Con el cierre del segundo período de matrículas, el proceso avanza hacia sus etapas finales, marcando el término de una fase clave para miles de postulantes a nivel nacional.
En este contexto, la subdirectora de Asesoría Vocacional y de Estudio de Preuniversitario UC, Claudia Madrid, señala que, aunque este escenario puede resultar desafiante para quienes no lograron cumplir su objetivo inicial, también puede transformarse en una oportunidad para reflexionar, replantear el proyecto académico y avanzar mediante una planificación consciente y realista.
Subdirectora de Asesoría Vocacional y de Estudio, Claudia Madrid.
En este proceso de redefinición académica, uno de los aspectos clave es cómo organizar el año que comienza, equilibrando la preparación académica con el bienestar personal. La planificación no solo implica elegir qué y dónde estudiar o cuándo volver a rendir la PAES, sino también aprender a distribuir el tiempo, priorizar actividades y resguardar la salud mental durante el proceso.
Estudio y bienestar: cómo reorganizar el año y cuidar la salud mental al preparar nuevamente la PAES
Uno de los principales desafíos tras la entrega de resultados es, precisamente, la gestión del tiempo y la priorización de actividades que no están directamente vinculadas al estudio. Sobre este punto, la subdirectora docente de Preuniversitario UC, Mónica Espina, enfatiza que, para quienes deciden prepararse nuevamente en un preuniversitario, es fundamental asumir la preparación como un proceso activo y consciente.
Subdirectora docente, Mónica Espina.
En este sentido, toda actividad complementaria -como trabajar, estudiar un idioma, realizar capacitaciones, practicar deportes o participar en instancias de voluntariado- debe integrarse a una planificación consciente, de modo que no interfiera con el proceso académico. Esto implica resguardar los tiempos destinados al estudio, la realización de ensayos y la asistencia a clases, especialmente en el caso de quienes optan por prepararse a través de un preuniversitario.
Contar con una planificación clara y realista permite organizar el tiempo de estudio para la PAES, distribuir las horas disponibles según cada asignatura y explorar nuevas técnicas de aprendizaje, apoyándose en plataformas y aplicaciones que faciliten el seguimiento del progreso. En este contexto, la incorporación sistemática de ensayos resulta clave, ya que permite medir avances, identificar brechas y enfocar los esfuerzos donde más se necesitan.
No obstante, las especialistas de la Subdirección de Asesoría Vocacional y de Estudio advierten que una preparación efectiva no se basa únicamente en el rendimiento académico. Mantener un equilibrio entre las exigencias del estudio y aquellas actividades que fortalecen el bienestar emocional es igualmente relevante. Incluir espacios que favorezcan la salud mental y reduzcan el aislamiento propio de una preparación intensiva puede impactar positivamente en el ánimo, la energía, la motivación y la disposición para aprender, elementos decisivos para sostener el proceso en el tiempo.
“De todo esto, lo clave es no dejar de lado las prioridades de este año académico, y esto incluye ser consciente de cuánto tiempo y esfuerzo se está entregando a estas actividades extra, siempre reevaluando cómo se está llevando el proceso de preparación para la PAES y siendo lo suficientemente flexible como para reenfocarse hacia la meta”, concluye la psicóloga Claudia Madrid.